Sábado 04 Febrero 2012
Avanzado
BUSCADOR DE NOTAS AVANZADO Palabra clave: En: De: (MM/AA)A: (MM/AA)Ordenar por:

Líderes de la Industria

Entrevista a José María Softa


Conociendo al ganador del precio CMS a la trayectoria en C&C Argentina 2009: José María Softa

I2C- ¿Cómo empezó su carrera?; ¿Siempre pensó en dedicarse a las Entidades Bancarias?

JMS- Apenas concluí mis estudios secundarios, ingresé en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. Pero me ví obligado a interrumpir mis estudios por espacio de 1 año, para prestar el servicio militar, que en ese entonces era obligatorio.
Luego de ello, retomé mi carrera universitaria, ámbito en el cual conocí a un compañero que trabajaba en un Banco. Él fue quien se ofreció espontáneamente a presentarme en su Empresa.
Así que con 20 años recién cumplidos, empecé a trabajar en Banco Credicoop. Lo hice en una Sucursal y  atendiendo el mostrador. No había en ese entonces nada más básico que esa tarea que por otra parte resultaba ideal para hacer mis primeras armas.
Mi función consistía en atender a los clientes en el mostrador (front desk), derivarlos adecuadamente y resolver sus pedidos y reclamos. Era bastante estresante el trato permanente con el público,  pero gracias a ello aprendí mucho a conocer que quieren los clientes.
Pasado un corto tiempo, me dieron la posibilidad de iniciarme como Oficial de Negocios de la Sucursal, donde tenía objetivos comerciales pero también atribuciones de riesgos delegadas. Tanto en créditos para Pymes como para Individuos.
Más tarde, pude acceder a la Jefatura Comercial y de Riesgos de la Sucursal.
Aprendí mucho también con esta función combinada, dado que suele estar dividida y en ese momento pocas Sucursales tenían facultades crediticias delegadas y quien es “Comercial” generalmente no conoce tanto de Riesgos ni entiende esta función y viceversa.
También fui Delegado Gremial, lo cual fue una gran experiencia de juventud que me permitió aprender a relacionarme y a conducir gente.
Pasados unos 4 años, me postulé por un aviso del Diario La Nación a un puesto en el Citibank, donde entre unos cuantos candidatos, se decidieron finalmente por mí.
Empecé entonces a trabajar en la Casa Central del Banco (llamada Sucursal Buenos Aires) en la parte Comercial de Individual  Banking. Siempre también con atribuciones de Riesgos.  El inicio no pudo ser mejor, dado que en mi primer día de trabajo, se encontraba ausente la persona que estaba cediéndome la cartera y justo vino un cliente de origen italiano, Dionisio -a quien recuerdo con mucho cariño-, que encontraba dificultad para expresarse en español y al que le habían rechazado el viernes anterior, la friolera de 14 cheques por falta de fondos.  Recuerdo que me dijo “Gerente, yo soy solvente. Sucede que viajé y quien debería haber depositado el dinero lo olvidó”. Apenas le aclaré que no era Gerente, y sí en cambio sólo  su Oficial de Negocios; le dije “cuanto lo lamento, pero es mi primer día en el Banco, no tiene Ud. calificación crediticia, su Oficial de Negocios hasta el viernes está ausente  y yo no lo conozco”. Me insistió que él tenía  dinero más que suficiente para solventar su cuenta en el Banco, y me mostró un maletín con tanto efectivo como yo nunca antes había visto, que deseaba  depositar en su cuenta. Me dijo, “por favor, acompáñeme hasta la puerta quiero enseñarle algo” y cuando lo acompaño, veo que me señala un imponente Mercedes Benz reluciente –y mal estacionado-, en plena calle San Martín.
Le hice algunas cuántas preguntas más, me parecía sincero y ahí me entero que Dionisio era además un muy importante productor agropecuario. Me inspiró confianza y pensé: “no…a este hombre lo tengo que salvar”. Así que personalmente hablé con mi Jefe,  llamé al Departamento de Riesgos de mi nuevo Banco en mi primer día, me presenté, conté tal cual hago ahora esta historia y pedí autorización para intentar rescatar los 14 cheques. Riesgos accedió, lo hice entonces  y terminó la historia siendo finalmente Dionisio  un muy buen cliente del Banco con una excelente calificación crediticia por muchos años.
Incluso a partir de ahí, quedó tan agradecido por como lo tratamos y ayudamos, que –al margen de cumplir siempre sus obligaciones financieras puntualmente-, cada viernes nos traía frutillas para toda la gente!.

Al tener la fortuna de ser el Oficial de Negocios más destacado en resultados de los 9 que componíamos el headcount de la Casa Central, me ascendieron para manejar una cartera upscale muy selecta  del Banco, con prominentes personalidades del arte, el deporte y el ámbito empresario; cuyos nombres por razones de forma y discreción voy a evitar nombrar (risas) y que aún hoy son queridos amigos.
Así, con el  transcurso del tiempo, me ofrecieron la posibilidad de tomar la Gerencia de una Sucursal muy importante donde aún creo que fui uno de los más jóvenes en ocuparla, con apenas 24 años.
Con 2 años de gestión, pudimos con mi equipo, cambiar las cuantiosas e históricas pérdidas que daba esa Casa, por muy buenas ganancias para el Banco. Tanto que así empecé a ser conocido en el mercado.
También estuve a cargo de los presupuestos comerciales de la Región Microcentro, mientras era Gerente de esa Sucursal.

Pasado el tiempo, tuve una oferta del BankBoston pero no quería irme del Citi. Así que mi estrategia fue la de pedir lo que consideraba que era  muchísimo dinero para mí, de manera de asegurarme un “no” rotundo del nuevo empleador, pero para mi sorpresa, tuve la suerte que el Banco aceptó mis pretensiones y me sentí entonces obligado a cumplir mi palabra, pasándome a esta nueva Entidad.
En ella, fui Gerente Senior de Sucursal, hasta que ya iniciados los años ’90 y gracias a mis buenos resultados, me dieron la oportunidad de dejar el día a día en el Banco y ser primero el Responsable de encarar un Proyecto de Estrategia de Negocios Global, representando al Banco en un equipo formado con McKinsey Consulting, que se desarrolló por espacio de casi un año y que con aprobación del Directorio, fue la estrategia que el Banco aplicó para crecer durante los 5 años siguientes.
Esta experiencia –tanto práctica como de Consultoría-, con profesionales de primerísimo nivel, fue un  auténtico Master para mí.
Luego de ello y como premio a mi trabajo, fui Gerente de los Planes Sueldos del Banco, luego  del Departamento Inmobiliario que formamos y finalmente alcancé la posición de Territorial, con responsabilidad directa sobre toda la actividad de los Gerentes Zonales de todas las Sucursales del Interior del país y el Norte del Gran Bs. As.
A partir de ahí, fui llamado por el Banco Crédito Argentino que quería y necesitaba crecer y estaba tomando a excelentes ejecutivos de Bancos internacionales del mercado.
Al principio me resistía a aceptar, un poco porque estaba en un Banco Internacional y pasaba a uno Nacional y otro poco porque tenía dudas que el Banco no fuera comprado en un momento de expansión de nuestra industria. Pero finalmente como la oferta era a priori muy buena desde lo económico y profesional, terminé aceptando.
Tome sí en las entrevistas lo que yo entendía eran todos los recaudos para un pase seguro, porque seguía pensando en mi interior que existía o estaba latente la posibilidad de que el Banco se abriera a un socio extranjero y peligrara entonces mi futuro ante la llegada de un potencial comprador.
Me acuerdo que entré un lunes, nuevito en el Banco, y el viernes me avisa mi flamante Jefe que nos habían vendido. Me quede más que sorprendido, y pensé que iba a perder el empleo, porque nadie me conocía y llevaba sólo 4 días en el Banco. Nos había comprado “un tal BBV”, que era en verdad un Banco casi desconocido para los argentinos, pero que a la postre era ya un gran Banco y que después de algunas fusiones se convirtió en lo que es hoy, uno de los mejores Bancos a nivel mundial.
Y hoy acá estoy, trabajando en Riesgos.
Acepto que nunca había  pensado trabajar en un Banco, simplemente  todo se dio de manera espontánea y muy naturalmente.

I2C- ¿La carrera lo fue sorprendiendo?

JMS- Si, siempre pensé que iba desarrollar mi carrera a través de actividad profesional independiente.
No creía ver otro camino mejor. Lo ignoraba al menos.
Einstein decía: “todos somos muy ignorantes, nada más que de distintos temas”, y yo por experiencia, siempre  adhiero humildemente a este concepto.
Creo que el destino, uno no lo tiene preestablecido aunque a veces pareciera que sí, no?...  


I2C- Y así como apareció alguien que lo llevó a los Bancos, apareció alguien que lo marcó a lo largo de su carrera?

JMS- Si, claro.
He tenido algunos pocos muy buenos Jefes (del resto prefiero olvidarme), así como excelentes colegas y colaboradores, con enorme capacidad profesional y humana, que marcaron mi carrera y crecimiento como hombre y que incluso –sobre todo, diría-,  creyeron en mí y me ayudaron mucho e incluso me ofrecieron oportunidades concretas.   Recuerdo entre los mejores a Zulma Sánchez, Responsable de RRHH del Banco Credicoop, a Manuel Sacerdote –por años CEO del BankBoston-, a Marcelo Pestarino, quien fuera  el Gerente General de Esa Entidad, A Santiago De Paul un jóven brillante o a Rubén Rodríguez Director de RRHH.
A Jorge Fantín, que también fue mi Jefe inicial en el Citibank NA y a quien yo aprecio muchísimo por su enorme capacidad y por brindarme hasta hoy su sincera amistad. A Carlos Caselles, a Zulema Ber, a Maica Palacios, a Beto Varas,  y otros que ahora injustamente olvido.
En general quiero destacar a los equipos y colaboradores  con los cuales trabajé, que en general fueron fantásticos y de quienes -hasta hoy-, mucho aprendí y aprendo. 
No hago nombres de ejecutivos de mi Banco actual, porque aquí me encuentro hoy trabajando. Lo podré hacer en un futuro (risas).     


I2C- ¿Cuál fue el mejor consejo que recibió en su carrera?

JMS- No se si hay un sólo mejor consejo.
Quizás las mejores sugerencias vienen justamente en momentos que no son los mejores.
Y esto pasa por aquella persona que en un momento malo que te toca  atravesar, te dice que vos podes, que el éxito esta en las veces que te levantas y no el fracaso en las veces que te caes. También ellos –siempre exitosos-, dicen que las caídas son simples pasos inevitables de aprendizaje  hacía el éxito. Siempre los Jefes que mencioné antes y también algunos queridos colegas y compañeros que recuerdo muy bien,  me han dicho en momentos difíciles que hay que seguir luchando. Creyeron mucho en mí, me ayudaron, me enseñaron y me dieron su ejemplo.
He sido un privilegiado en haber podido trabajar con personas tan pero tan destacadas de nuestra industria. 
Creo también que un buen consejo puede ser que uno tiene que convertirse en un agente de cambio permanente.  Y nunca dejar de aprender con humildad.

I2C- ¿Elegiría nuevamente esta carrera?

JMS- Como experiencia fue muy grata. Aunque es claro que desconozco otras, que pueden ser iguales, mejores o quizás peores.
Pero es probable que si me dieran a elegir la misma experiencia de carrera que tuve, no sería para nada un sacrificio, al contrario. Ha sido una gran oportunidad, para aprender, crecer y relacionarme.
Para conocer un mundo distinto, viajar y tener hoy tantos contactos que hubieran sido difíciles quizás de lograr, de haber optado por otro camino.

I2C- ¿Cómo ve la situación económica del país?

JMS- Más allá de los Gobiernos de turno, Argentina es un país que siempre promete pero nunca concreta.  Y creo que los argentinos merecemos mucho más que ello. Merecemos un país mejor: el país naciente y pujante de los próceres abnegados como Belgrano o Castelli, el país de fines del siglo XIX y comienzos del XX,  que estaba en el G7 y apuntaba a ser según los trabajos econométricos más importantes en esa época -hacia el año ‘50 del siglo pasado-, una de las potencias predominantes del futuro, junto a por ejemplo los Estados Unidos.
Pero evidentemente algo nos pasó, algo hicimos mal, para que ese pronóstico finalmente se frustrara. Generación tras generación.
Argentina es un país con un potencial enorme. Pero ya me cansa un poco que siempre sea “potencial” y no avancemos con hechos concretos. Una calidad de vida mejor y más equidad para nuestra gente.
A pesar de todo eso, soy optimista y creo que los argentinos deberemos seguir tratando  de buscar lograr el bien común y tener una actitud colectiva más conciliadora y comprometida.
Deben nuestros dirigentes -en todos los ámbitos-, tener una visión  estratégica del país. Preguntarnos qué país queremos.
Y volver a producir alimentos para alimentar al mundo, estimular para ello al campo, a la producción industrial y a los Sectores de Servicios que dan empleo.
Que nuestros jóvenes crean. Y fomentar sobre todo la educación. Pero una educación que sea de excelencia y que ofrezca igualdad de oportunidades para todos.
Una actitud diferenciadora de este estilo y hechos concretos que la acompañen, es lo que nos hará exitosos de una buena vez, creo.

I2C- Argentina tiene con que, pero hay algo que la frena…

JMS- Si. Más allá de los aciertos y desaciertos de cada Administración, la sensación que tengo, es que no tenemos una visión de mediano y largo plazo para el país, porque se minimiza siempre trabajar sólo para las elecciones, el corto plazo y lo táctico.
Nos falta socialmente “espíritu de equipo”. Los intereses colectivos sucumben frente a los sectoriales.
Todo eso no sirve. 
Nos sobra calidad humana y  profesional para hacer un país mejor, pero quizás nos falta visión, grandeza  o hasta decisión para emprenderlo.

I2C- ¿Es optimista respecto al fututo del negocio?

JMS- Claro que sí.
En medio de esta crisis mundial, sigo pensando que Argentina está bien o relativamente bien en comparación con otros países.
Pero también lo está porque en otras cosas estamos mal. A ver si me explico: como no tenemos mucho crédito respecto a nuestro PIB, no tenemos gran parte de los problemas que derivaron de la crisis de las hipotecas subprime y demás.
La falta de posibilidades de mayor consumo, la imprevisibilidad, la falta de confianza; conlleva a la baja toma de créditos y planes de financiación, lo cual sigue constituyendo una desventaja que el país debe sí o sí superar para beneficiar a quienes lo habitamos.
Para ello, la construcción duradera de la confianza, resulta sin dudas un bien distintivo, esencial.
Si se genera confianza, se logra que la inversión llegue al país y que con buenas políticas pueda canalizarse de manera pristina y adecuada para que nuestra gente viva mejor.
Argentina históricamente ha confiscado de manera reiterada a quienes en ella han creído.
Este proceder es destructor de valor, de futuro, de la confianza que se debe apuntalar.
Ahora estamos en un período en el que el crédito a largo plazo va a ser costoso y va a escasear, pero debería ir recomponiéndose en el medio y largo plazo.
Y se debe  seguir apuntalando el empleo. La incertidumbre  sobre la permanencia de sus ingresos hace que la gente tenga miedo de tomar nuevos créditos. Pero los Bancos están tremendamente sólidos en Argentina y a pesar de la crisis. No es como en el 2001. Hoy los Bancos aquí son muy fuertes,  quieren prestar, tiene con qué y desean crecer.
Si al país le va bien a nuestra industria también.    
Se puede recomponer la economía si los mensajes que se dan desde el ámbito político,  empresarial e Institucional son generadores de confianza. 
Ojalá que así sea para el bien de nuestro pueblo, de los que queremos a este país y estamos convencidos que cuenta con todos los recursos para ser mejor. Gracias.  


I2C- Y por último, para conocerte un poquito más, alguna película, libro, música, Restaurant para recomendar…

JMS-   Restaurant: Cassis (Arelauquen-Bariloche).
Vino: Syrah Finca La Anita 1999.
          Libro: El Arte de la Guerra, Sun Tzu.
Disco favorito: cualquiera de Génesis, The Beatles, Serrat, Fito Páez o de música clásica.
          Película: Forrest Gump de Robert Zemeckis.

Más Líderes...

Ultima Revista

Noviembre 2011
Julio 2011
Ediciones Anteriores Regístrese Anuncie en la revista Si desea anunciar en nuestra revista, contactese con:
Rodrigo Rotunno
rodrigo.rotunno@cmspeople.com
+ 54 (11) 4313 4000
http://www.cmspeople.com/es/ http://www.cmseventos.com/es/

Consultas sobre servicios: info@cmspeople.com
® CMS | Credit Management Solutions S.A. | Todos los derechos reservados

Mapa del sitio | Contacto

Osmosis Diseño y Comunicación